Arturo O’Farrill & Chucho Valdés – Familia: Tribute to Bebo & Chicho

Cuban Latin Jazz

Es imposible exagerar la importancia de Bébo Valdés y Chico O’Farrill para la música y el jazz afrocubanos del siglo XX. Su rica y multifacética influencia es evidente en composiciones icónicas, arreglos de big band escritos hace 60 años que aún suenan a la vanguardia, y juegos de piano que hacen eco de la música clásica cubana. Lo curioso es que cada uno hizo esas contribuciones en lados opuestos de los Florida Straights. Bebo Valdés (1918-2013) fue un pianista, compositor, arreglista y director de orquesta en La Habana, mientras que Chico O’Farrill (1921-2001) estuvo ocupado liderando conjuntos en Nueva York. Sus caminos a través de la música cubana reflejan vínculos musicales irrompibles entre los Estados Unidos y Cuba que desafiaron la política.

Familia: Homenaje a Bebo y Chico, es sólo eso: una celebración de varias generaciones de sus contribuciones elevados dirigido por sus hijos, pianista y compositor Chucho Valdés y el pianista y director de orquesta Arturo O’Farrill, en una serie de actuaciones que no sólo rinden tributo a sus padres, pero también continúan expandiendo la tradición del jazz afrocubano.

La magia generacional de Tribute no se detiene allí. La pianista Leyanis Valdés y la baterista Jessie Valdés habrían enorgullecido a su abuelo, y lo mismo puede decirse del trompetista Zack O’Farrill y el baterista Adam O’Farrill. Estas inclusiones no son solo actos de nepotismo vacío. El juego es habilidoso, creativo e impresionante. Para los fanáticos de Chucho y Arturo, esto no será una sorpresa ya que cada par de progenie ha grabado extensamente bajo el nombre de la familia.

 

Chucho Valdés es literalmente una figura imponente de la música cubana hecha en la isla. Con más de 6 pies de altura, sus exploraciones de las influencias africanas en la música cubana son tan profundas que es venerado por músicos que tocan jazz, música de baile, el hijo cubano clásico de Buena Vista e incluso la comunidad de hip-hop de la isla.

Arturo O’Farrill se hizo cargo del concierto de su padre el domingo por la noche cuando murió su padre en 2001 y utilizó el concierto para recordar a los fanáticos no solo la contribución individual de Chico, sino también la magia que se encuentra en los sonidos de todos esos cuernos que juegan intrincados , ruido alegre sobre oscilación de mambos afrocubanos. Ha refundido la banda como Afro Latin Jazz Orchestra y ha llevado la música al siglo XXI.

Todo el álbum está lleno de música que hubiera intrigado a los dos estadistas más veteranos. Y, sin embargo, este álbum es mucho más que un tributo a los gigantes musicales. Tiene la sensación de un emotivo homenaje a los patriarcas que han dejado tanto un legado familiar como musical en sus estelas.

 

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